Hace unos días os hablábamos de todos los Beneficios de beber agua de mar y cómo hacerlo y hoy queremos ayudarte a implementar este hábito saludable a tu rutina, enseñándote cómo puedes aprovechar el agua de mar para realizar tus comidas, aprovechando su salinidad y mineralización para así evitar el consumo de la sal de mesa, demostrada como perjudicial para la salud. ¿Interesante verdad? Vamos a verlo.

Cocinar con Agua de Mar – Agua de Mar en la cocina

Hace más de 40 años que el agua de mar está en España en la terapéutica. Pero no hubo manera de que prosperase su consumo en este sector porque se concebía, se presentaba, se comercializaba y se recetaba como un medicamento: eso la encarecía y frenaba su desarrollo. El agua de mar cara (medicalizada) estaba en torno a los 100 euros el litro; y la barata, con cierto aspecto de agua de mesa, en unos 13 euros el litro.

Pero en torno al 2010, distintos empresarios pensaron en una fórmula nueva para poner el agua de mar al alcance de los consumidores a precios asequibles. La condición legal fue que tenía que venderse como sal líquida o salmuera suave y que por tanto no podía ofrecerse en las secciones de aguas, sino en las de pescadería, condimentos, etc.

El caso es que en 2011 había ya en el mercado dos empresas que suministraban agua de mar para cocinar. Precedió a esta singular salida del agua de mar al mercado, la edición por la Fundación Aqua Maris del libro “Cómo beber agua de mar” (diciembre de 2010). Sin lugar a dudas el libro más difundido sobre agua de mar. Aparte de las dos ediciones en papel, circula libremente en internet la edición libre en pdf, con decenas de miles de descargas.

Estos hechos marcan una auténtica eclosión del agua de mar, cuya demanda no para de crecer. A este respecto conviene tener en cuenta que el motor de la expansión del agua de mar no es la cocina, por más que sean los formatos para cocina los que han abierto el mercado, sino la salud. Por eso nos sorprenderíamos si conociésemos el alto porcentaje de agua para cocinar que se emplea para beber.

La inmensa mayoría por tanto de compradores de agua de mar para cocinar, piensan en su valor salud tanto o más que en su valor culinario. En estos momentos la tradición terapéutica del agua de mar aunque es minoritaria es muy firme y es la que ha puesto la fuerza para arrastrar a los amantes de la buena cocina.

Porque  el  agua  de  mar  en  la  cocina  tiene  dos  claves  muy  positivas  que potencian su desarrollo,  y una clave negativa que lo frena. Las claves positivas son: su altísimo valor en salud, cada vez más conocido y difundido en los entornos de alimentación ecológica, y la indiscutible ganancia en sabor. La clave negativa es que, acostumbrados a salar la comida con sal (en estos entornos gana terreno el concepto de “mineralizar” sobre el de “salar”), el manejo del agua de mar resulta menos simple; sobre todo cuando la fórmula indicada es el marinado.

Agua de Mar en la industria alimenticia

En la medida en que avance el uso del agua de mar en la cocina, en esa misma medida irá creciendo la presión del mercado sobre la industria alimentaria para que emplee  agua  de  mar  en  lugar  de  sal.  Máxime  cuando  la  sal  mayoritariamente empleada es cloruro sódico de una pureza superior al 99,5%: tanto más perjudicial cuanto más “pura”. No es casualidad que los problemas de salud relacionados con el consumo de sal, hayan tenido un crecimiento paralelo al del refinado de la sal: cuanto más capaz ha sido la industria de refinar la sal, tanto más han aumentado las enfermedades relacionadas con su consumo. Hasta llegar a una sal prácticamente “pura”, es decir formada por cloruro sódico en casi el 100%.

La situación es tal, que la OMS está haciendo últimamente intensas campañas para que no sólo los consumidores últimos, sino también la industria alimentaria reduzcan el consumo de sal nada menos que en un 50%.

Y sorprendentemente el agua de mar puede contribuir de forma muy significativa a esta reducción del consumo de sal. Por empezar, el que utiliza agua de mar para salar los alimentos, les agrega un 15% menos de cloruro sódico que quien utiliza sal “pura” (casi 100% cloruro sódico). Si a esto añadimos, como se hace en meteorología,  la  “sensación  de  salado”  no sólo en  el  paladar,  sino también  en la reacción  del  organismo,  estaremos  mucho  más  allá  de  lo  que  promueve  la  OMS. Porque el organismo reacciona bastante mal frente al cloruro sódico puro (sumamente reactivo), mientras que por el contrario responde positivamente al cóctel completo de minerales que aporta al agua de mar.

Las evidencias están ahí. Amasando exclusivamente con agua de mar la harina para hacer pan, a pesar de que la aportación de “sal” es de casi el doble de lo que ponen los panaderos cuando emplean cloruro sódico, ese pan no queda salado. Y encima tiene la ventaja de incorporar todos los minerales que contiene el agua de mar.

La industria del pescado podría ofrecer entre otras posibilidades, pescado con el nivel de salinidad adecuado para el consumo; pero consiguiéndolo no con sal, sino con agua de mar. Es el procedimiento del marinado, que industrialmente en condiciones de presión se puede obtener en tiempos muy cortos.

Podría ofrecer también el pack completo de marisco más agua de mar para cocerlo, porque ésta le da una calidad que nunca alcanza la sal. En el caso de los restaurantes, a los pedidos de un cierto volumen podría agregarles agua de mar para las peceras en que se guardan. Las posibilidades son extraordinarias.
Y siempre con el valor añadido de la alta calidad en salud del agua de mar frente a la sal.

Dónde Comprar Agua de Mar

Te recordamos que en la tienda online de YoSoyBio disponemos de agua de mar  también puedes comprar agua de mar aquí, ideal para el consumo y la cocina. Te recomendamos que la utilices, además de para consumo directo, para cocinar cualquier cosa sin necesidad de añadirle sal. Por ejemplo puedes hervir cualquier cosa en agua salada adquiriendo todos los minerales y la sensación de salado que necesitas para que tus recetas salgan deliciosas y, al mismo tiempo saludables. Y a ti ¿cómo se te ocurre que podrías añadir el agua de mar en tu cocina?